¿Para qué quiero las fotos que hago con el iPhone?

Las fotos que hacemos con el iPhone, con una probabilidad muy alta, las usamos para compartirlas con nuestros amigos y familiares y contarles qué hacemos o dónde estamos. Otros necesitamos, además, si estamos orgullosos de nuestras fotos, exhibirlas en algunos de los lugares especialmente diseñados para ello en Internet, como Instagram o Flickr, por ejemplo. Otra forma de usar nuestras fotos es imprimirlas y exponerlas en esa galería de arte que te ha seleccionado o, más frecuentemente, en las paredes de tu salón.

En el primer caso, compartir en Internet, las imágenes en general tendrán suficiente calidad para ser observadas en una pantalla de ordenador o en un televisor; en el segundo caso, imágenes impresas, solo obtendré buena calidad si uso algunas aplicaciones y de determinada manera y además soy muy cuidadoso.

Camera +

Un buen amigo ha tenido que llevar a cambiar el sensor de su Leica por tener un defecto de fabricación (esto ocurre incluso en las mejores familias) y es muy aficionado a hacer impresiones exquisitas. Mientras cambian su sensor, está dispuesto a acercarse al iPhone y explorar sus posibilidades para la street photography. Lo que ha encendido mis alarmas es que el resultado que obtendrá en la impresión de las imágenes no cumpla el estándar al que él está acostumbrado. Hace años, con mi primer iPhone (el 4), sufrí los problemas del uso de la aplicación que controla la cámara de éste móvil: genera archivos jpg realmente ridículos para la impresión y, sin embargo, más que suficientes para dar una imagen de calidad en una pantalla. Eso me llevó a una búsqueda de aplicaciones que pudieran sustituir a la que por defecto maneja la cámara ofreciendo una buena calidad. Y, entonces, descubrí que, de las numerosas aplicaciones de cámaras existentes para el iPhone, casi todas están hechas para ofrecer archivos de tamaños menores a los que hace la cámara nativa del teléfono. Es lógico que, si casi nadie va a usar sus imágenes para imprimirlas y sí para enviarlas a la familia y a las redes sociales a través de internet, estas aplicaciones no estén preparadas para realizar unas funciones que casi nadie les va a pedir.

PureShot

En aquella búsqueda que hice hace cuatro años encontré algunas, pocas, aplicaciones de cámaras que ofrecían archivos con la máxima calidad que puede ofrecer el dispositivo. Cuando este año compré un iPhone 6, comencé a usar la aplicación de cámara que viene con el aparato sin preocuparme de nada más. Quedé realmente sorprendido por la facilidad de uso y calidad de la misma. Esta despreocupación vino asociada al uso frecuente en los últimos meses de una cámara compacta de altas prestaciones que cabe en el bolsillo del abrigo. Ahora que mi amigo corre el peligro de no apreciar adecuadamente el iPhone, retomo el tema. El problema no se acaba solamente con obtener durante la toma un buen archivo de partida: Luego hay que hacer el tratamiento, que es la fase en la que podemos deteriorar la imagen. Lo que descubrí en su momento y que ahora compruebo que sigue igual es que tenemos aplicaciones que son adecuadas para la toma, otras lo son para el tratamiento, aunque la mayoría son capaces de hacer ambas funciones. Son varios los factores que intervienen en la pérdida de calidad de las imágenes en estos procesos. Por un lado el tamaño de la fotografía; si el sensor del iPhone es capaz de ofrecer imágenes de 3264 x 2448 píxeles pero las imágenes que se usan en internet suelen ser muchas veces más pequeñas, no estamos aprovechando todo su potencial. Para fijar ideas son frecuentes los valores pequeño (459 x 612 píxeles), mediano (1377 x 1836 px), grande (1836 x 2448 px) y el llamado tamaño real (3264 x 2448 px); téngase en cuenta que estos valores dependen del modelo de teléfono, que va cambiando con cierta frecuencia, de manera que cada uno de ellos ofrece un tamaño real diferente. Si nuestras imágenes las enviamos a diferentes aplicaciones, éstas las convertirán al tamaño que les venga bien, sin que podamos intervenir. No podemos decidir que las fotos que envío a Instagram, por ejemplo, tengan un tamaño mayor para ofrecer mejor calidad en pantalla porque, en cualquier caso nos recortarán la imagen según sus criterios. En la página dalealaweb se encuentran la mayor parte de los datos más frecuentes, aunque conviene verificarlos porque cambian con cierta frecuencia. No hace falta decir que, para obtener la máxima calidad, no se puede aceptar una disminución en el tamaño máximo de la imagen.

Filterstorm Neue

Otro de los elementos que hay que considerar, es el tipo de archivo en el que vamos a guardar nuestras imágenes. Desde nuestro punto de vista de la calidad sólo hay dos opciones: archivos con compresión o archivos completos. Los archivos con compresión tienen la finalidad de conseguir que podamos optimizar la memoria disponible. Es posible que, en la mayor parte de los casos, podamos trabajar con imágenes comprimidas obteniendo una calidad suficientemente buena; hay que considerar, de todas formas, que cuando abrimos una imagen comprimida, al volverla a guardar después de tratarla se vuelve a aplicar la compresión, disminuyendo progresivamente la calidad. El tipo de formato de archivo al que nos referimos es el JPEG (también conocido como JPG). La opción de control de que disponemos a veces es la de poder jugar con el nivel de compresión, muchas veces expresado en tanto por ciento. Una imagen comprimida al 95% ocupa menos memoria y su calidad es prácticamente igual a la de no compresión (100%), pero si podemos elegir debemos quedarnos con este último valor. Otra compresión frecuente es la del 75% y algunas aplicaciones usan un deslizador para elegir el nivel de compresión más adecuado a nuestros fines.

MaxCurve

Si mantener las imágenes sin comprimir es tan importante para nosotros debemos elegir un formato sin compresión. Es frecuente últimamente poder elegir entre PNG y TIFF. Cuando se usa PNG normalmente se codifica la imagen con 8 bits por canal. Eso no quiere decir que no pueda hacerse a 16 bits, pero suele ser una opción no ofrecida por las aplicaciones. Si queremos la máxima calidad debemos optar por un sistema de archivo que directamente nos permita usar 16 bits por canal. La diferencia de tamaño entre un formato y otro será el doble, aunque no quiere decir que tengamos el doble de calidad; la cantidad de información de la misma imagen guardada en ambos tipos de formatos es la misma, pero habremos conseguido que la información del color sea más precisa, por el uso de 16 bits en el archivo TIFF.  La ganancia de calidad obtenida no es siempre la misma, depende del tipo de imagen, aunque es posible que el sistema te ofrezca una compresión sin pérdida llamada LZW que permite el ahorro de un 20% de memoria; si la ofrecen úsala, aunque el tiempo de abrir una imagen crece. Pero no podemos olvidar nuestro objetivo: más calidad.

Enlight

¿Cuales son las aplicaciones que nos permiten trabajar mejor?

Aplicaciones para la toma de imágenes:

  • Procamera  y Camera+ son las aplicaciones de cámara más extendidas que cumplen nuestros mínimos de calidad.

  • Pureshot  Graba en formato que denominan dRawTIFF, evitando que en ningún momento exista conversión a jpg de la imagen tomada por el sensor. Solamente funciona como cámara, mientras que las anteriores también tienen opciones de tratamiento.

Aplicaciones para el tratamiento:

  • Filter Storm Neue Es una aplicación muy intuitiva para quienes ya hayan manejado aplicaciones clásicas de tratamiento de imágenes.

  • Maxcurve Aplicación de la que ya hemos hablado en este foro (ver aquí)

  • Enlight Es posiblemente la aplicación más completa que existe en este momento, pero requiere un pequeño aprendizaje para un mejor aprovechamiento de sus posibilidades.

Joaquín Perea