Las cámaras llamadas «bridge»: un nombre paradójico.

Bridge 2  No queremos hablar de este tipo de cámaras, sino del nombre que se le ha asignado a esta clase de aparatos. Hay que aclarar, de todas formas, que estas son las cámaras que cumplen la condición de facilitarte la vida en cualquier situación. Se caracterizan por no tener objetivos intercambiables sino uno único, tipo zoom, con el cual el fotógrafo puede resolver la mayor parte de las situaciones. El tamaño del sensor puede ser diferente de un modelo a otro; pero lo que tiende a ser común es que la relación de ampliación del zoom suele ser muy elevada. Si el sensor es grande, la cámara puede llegar a ser poco manejable por grande y pesada. Si la relación de ampliación del zoom es muy grande, no es fácil que los objetivos puedan gozar de una buena calidad óptica. Son cámaras, en definitiva, que juegan el papel de resolver al fotógrafo la alternativa de llevar varios objetivos, con el ahorro consiguiente en peso, volumen y precio. Son prácticas, sin embargo, si las condiciones en las que se va a trabajar así lo exigen; por esta razón son frecuentes entre los viajeros.

En cuanto al nombre, que es lo que nos mueve a escribir, planteamos que es paradójico porque el término bridge (puente) se refiere a la idea de los fabricantes de cubrir con ellas lo que suponían que sería el paso natural -el puente- en el camino del aspirante a fotógrafo entre su primera cámara, muy probablemente una cámara compacta, y la meta de todo fotógrafo, una cámara réflex (SLR). Creemos que la Bridge3paradoja se encuentra en que ambos tipos de cámaras van a desaparecer y, sin embargo, las llamadas cámaras bridge seguirán en el mercado. Las cámaras compactas, por un lado, están siendo desplazadas a una gran velocidad por la capacidad de los teléfonos móviles que ofrecen cada día más calidad en sus cámaras. Hablamos de tendencia, es decir que es un cambio que seguirá ocurriendo durante mucho tiempo. También, por otro lado, va a ocurrir lo mismo con la incluso todavía hoy meta de muchos fotógrafos aficionados y profesionales de conseguir poseer una cámara SLR. Hemos visto ya, en otra entrada de este blog, cómo están dejando de tener sentido las cámaras de visor réflex al poder ser sustituidas por cámaras de ópticas intercambiables pero con visor electrónico, con todas las comodidades y garantías del control de la imagen final que ofrecen, además de la reducción de volumen, de partes móviles, de peso, etc.

La mayor parte de las fotografías que aparecen en las redes proceden de teléfonos móviles y no de cámaras compactas. Es una tendencia imparable que parece que vaya a acabar con las cámaras compactas, aunque los aparatos más especializados, como las cámaras submarinas y las qBridge1ue soportan un trato duro seguirán produciéndose, como también lo harán las más sofisticadas, las que seguramente serán las segundas cámaras de los fotógrafos profesionales. Los datos que se van publicando de las ventas de cámaras de visor réflex, por otro lado, van indicando la tendencia a la que nos referíamos antes, disminución de las ventas, mientras que aumenta las de las cámaras de visor electrónico. Esta tendencia también parece imparable y sería mucho mayor si el empeño de Canon y Nikon en mantener su mercado tradicional no fuera la mayor dificultad. Los nombres de estas dos marcas siguen siendo la garantía de productos de calidad, como si no hubiera otros productos. Mientras tanto, casi todos los fabricantes han optado por las cámaras de visor electrónico: Sony, Fuji, Olympus, Panasonic,…

El nombre de esta clase de cámara es, por tanto, paradójico porque las cámaras que están a ambos lados del puente están en el camino de, si no la desaparición, al menos de la reducción exagerada. Y, curiosamente, sin embargo, creemos que las cámaras bridge subsistirán; eso sí, todas ellas con visor electrónico.

Joaquín Perea y Antonio Alba